jueves, 26 de marzo de 2009


El ovillo de Ariadna (1938), de André Masson.

Segundo encuentro poético

Jueves 26 de marzo a las 22h.
segundo recital de
El ovillo de Ariadna

con JOSÉ IGNACIO SERRA
y ROCÍO ELFVIN


Obra de Hope Kroll

En café Hernán Cortés
c/ Hernán Cortés 8
Metro Tribunal

martes, 24 de marzo de 2009

José Ignacio Serra

José Ignacio Serra (Tarragona, 1961) es poeta, pintor y narrador. Licenciado en Literatura Hispánica por la Universidad Complutense de Madrid. Premio Scorza de Poesía 1985. Se da a conocer como escritor e ilustrador en los años 90 en revistas; sobre todo en Versión Celeste (Madrid, 1990-93). Eugenio Granell presenta su primera exposición, No tengas miedo del universo, en 1995. Aparece en las antologías Poesía Ultimísima, Milenio, Aldea Poética II y La voz y la escritura. Ha publicado en SIAL Ediciones El libro quemado (Madrid, 2000), que incluye los poemarios: El libro quemado, Draglin y Los 22 enigmas oníricos de Draglin. También publicó la novela Antología de poetas recién asesinados (Ediciones Mar Futura, Toledo, 2005). Colabora en revistas con textos e ilustraciones. Participa en las Jornadas de Poesía Última 2001 de la Fundación Rafael Alberti y con ilustraciones en El traje y otros cuentos (Ediciones Nostrum, Madrid, 2002) y La cita y otros cuentos (Ediciones Nostrum, Madrid, 2003). Ha realizado performances y recitales en Colegios Mayores de la UCM. En el 2004 publicó el libro Pie de druida (Ediciones Vitruvio, Madrid), II Premio Rafael Pérez Estrada de Poesía

Rocío Elfvin

Rocío Elfvin Carrillo nace en Linköping (Suecia) en el mes de Noviembre del año 1985. Pese a esto su infancia y adolescencia transcurren en Melilla, ciudad de la que se marcha al comenzar sus estudios universitarios de filología hispánica en la Universidad Complutense de Madrid. Durante este tiempo se ha especializado en literatura contemporánea y enseñanza del español como lengua extranjera, ha impartido clases de apoyo para lengua y literatura en diversos institutos madrileños y ha participado en el proyecto literario de la revista Taki Ongoy.

lunes, 23 de marzo de 2009

Imágenes del segundo recital


Rocío Elfvin


Rocío Elfvin y Verónica Delgado


Público en el Café Hernán Cortés


José Ignacio Serra


Striptease, físico y poético, de J. I. Serra

domingo, 22 de marzo de 2009

Poemas de Rocío Elfvin y José Ignacio Serra

Historiografía
Ayer mismo
el primer hombre
se cortaba los pies
y escarbaba.

Miles de años después
el mismo afán subterráneo
el mismo matojo seco de preguntas
y los mismos golpes irrevocables de metrónomo.

Rocío Elfvin, poema inédito

Viernes trece
Mañana, Cúpido
os teñirá a todos
de rojo y grana.

Pero esta noche
es Viernes Trece
y llevo un mes
afilándome con tu carta
los incisivos.

Rocío Elfvin, poema inédito


Temprana soledad en el escándalo
-Venid y desnudémonos en esta playa insólita- les dije, queriendo hacer real lo imaginario.
Y, aunque no desnudos, dos me acompañaron, al límite del sueño.
Alguien nos delató, se impuso la realidad, el poder del número y el aborrecimiento de lo otro y lo distinto.
Cómplices en la burla, arrojaron la ira de la ley y el peso del ridículo contra el perfil marcado del rebelde.

José Ignacio Serra

La habitación de piel caliente
Donde jugara las escondidas era la sola razón para el secreto, sin ver más que la piel, la piel sobre los ojos, en un paisaje de plumas abrasadas, la habitación se hizo de carne entre nosotros, pues, ciegos de caricias, nos absorbió el fulgor de lo caliente y en el fuego nos halló la eternidad.

José Ignacio Serra

Sobre el segundo recital

El segundo encuentro del ciclo de poesía El ovillo de Ariadna fue un auténtico espectáculo de provocación y lirismo. La poesía de Rocío Elfvín fue una explosión de sonoridad y fuerza. Sus versos contienen un vago existencialismo que se mezcla con una óptica de lo sarcástico, una suerte de desencanto y farsa. Iñaki Serra expresó con sus versos la arquitectura de un microcosmos de imágenes e ideología autorreferenciales. Bajo el lema de la fidelidad a uno mismo se desvistió, doblemente. De esta manera, pudimos descubrir que dos voces de muy diferentes procedencias pueden fundirse y formar una composición armónica.


Verónica Delgado y Luis Daniel Pino.

lunes, 23 de febrero de 2009


Ariadna (1913), de Giorgio de Chirico

domingo, 22 de febrero de 2009

¡INAUGURACIÓN! Primer rectial

Jueves 22 de febrero de 2009 a las 22.00
Inauguración de El ovillo de Ariadana

Con BASILIO RODRÍGUEZ
LUIS DANIEL PINO
VERÓNICA DELGADO

http://nihilobstat.blogspot.es/img/bombilla.jpeg

Obra de Joan Brossa


Entrada libre

Café Hernán Cortés

c/ Hernán Cortés nº 8

Metro Tribunal

Luis Daniel Pino

Luis Daniel Pino (Ceuta, 1975) ha publicado los poemarios En la orilla de los versos (2006), Vértices de la memoria (2008) y figura en las antologías Con buenas palabras (2007) y Poesía Capital (2008). Desde 2004 viene colaborando con diversas publicaciones poéticas como Las 2001 noches y Mester de Vandalía. Ha participado, entre otros encuentros, en los de Poesía Última organizados por la Fundación Rafael Alberti (Puerto de Santa María) y ha dado a conocer su obra a través de numerosos recitales como el llevado a cabo en el Museo de Arte Moderno de Santo Domingo (República Dominicana) en 2008. Este mismo año recibe una mención de honor en el II Certamen Internacional de Poesía Jirones de Azul.

Verónica Delgado Mayordomo



Verónica Delgado Mayordomo (Madrid, 1984) es Licenciada en Filología Hispánica por la Universidad Complutense de Madrid. Desde hace dos años coordina distintos talleres de literatura en centros e instituciones de la Comunidad de Madrid y ha colaborado en el proyecto literartio de la revista Taki Ongoy. Ha dado a conocer su obra en numerosos recitales de poesía y ha intervenido en conferencias sobre literatura, cine y teatro en diversos espacios regionales.

sábado, 21 de febrero de 2009

Imágenes de primer recital (fotos de Kepha Borde)


Luis Daniel Pino y Verónica Delgado


Basilio Rodríguez Cañada


Juan Cañadas


Luis y Verónica durante el recital


El público durante el recital

Poemas de Luis Daniel Pino y Verónica Delgado

Congoja altruista
Los sueños cambiaban
de un día para otro.
La nieve y la locura
se derretían a nuestros pies.
Cada instante era un despertar
y cada despertar una brújula
sin sentido de la orientación.

Eras una hembra mutante,
manejabas las agujas del reloj.
Yo un soberbio hambriento,
un perro sin columna vertebral.

Todas las mañanas pedías
más versos, de rodillas.
Yo me comportaba como
un traficante de poemas.
Dosificaba mis frases,
las expulsaba con mucho amor
para que no te intoxicaras.

Pero tú siempre querías más:
Más vida, más carne,
más poesía.

Yo salía del cascarón
cada vez que cogía la pluma.
Tu presión sanguínea cambiaba
al compás de las rimas,
veíamos cómo un conjunto
de palabras desordenadas
inundaban nuestras vidas
de flores silvestres.

Me castigabas sin pechos,
sin caricias
cada vez que te negaba la lectura
a la hora de tus apetencias.
Llorabas cuando tenías hambre
como una niña pequeña
muy caprichosa.

Hasta que llegó
el día mas hermoso de nuestras vidas,
el día de nuestra muerte.

Nos dimos cuenta
que los poemas
no nos pertenecían.

Luis Daniel Pino, de Vértices de la memoria (2006)


Relación a distancia
He encontrado una sortija entre los cojines de mi sillón.
Yo también me acostumbraría a vivir sin ti
si viviera en Turquía.
¿Hay fotos mías en Estambul?
Yo hoy tuyas he visto tres:
Te he pintado un bigote rojo.
Y me he reído.
Me he reído un rato
en alto y desde dentro.
Después he sacado alguna carta.
He doblado una hoja creando un rectángulo
y he recortado pequeñas semiesferas en el doblaje
y triángulos por los bordes...
y al abrirlo,
parecía un pequeño mantel para el desayuno.
He rescatado algunas sílabas para crear
un poema vanguardista:
Si- mie- col- dist- am- lej- junt
Pero me he aburrido.
He invitado al té a un chico rubio
que conocí en la calle;
hemos untado el pan de mantequilla encima de tu carta;
y después hemos puesto mermelada de fresa.
Hemos hecho el amor en todos los rincones.
En la cocina,
en el lavabo,
en la mesa del salón,
en la habitación de los niños
y en tu cama.

Aquí ya no hay huellas tuyas,
ni un poco de olor,
nada.
Y allí, en Estambul
¿hay fotos mías?

Verónica Delgado, poema inédito


II
A veces
me tomaba el pelo
con su forma
de admirar
lo que yo nunca
sospechaba.
Y otras
me amaba
con la quinta sinfonía
de Beethoven.
En su descaro
se derretían las velas,
se nos paraba el tocadiscos
brindábamos por el destino
como dos locos.

Luis Daniel Pino, poema inédito de Air Blues

The night of the hunter


La noche y el cercano chillido de mi ropa tendida.
Una jaula abierta y tres plumas verdes de un papagayo.
Bajo mi lecho hay un lago,
un lago espeso que no me hunde.
El agua me da miedo y, a esta hora,
se confunde con la tinta de un calamar.
Y el silencio.
En noches de silencio exacto
se perfila en mi ventana
la sombra de un predicador.

Verónica Delgado Mayordomo, poema inédito.

viernes, 20 de febrero de 2009

Sobre el primer recital

El día 19 de febrero se inauguró El ovillo de Ariadna, un encuentro poético sustentado bajo el lema NIHIL OBSTAT, “nada que objetar”. Este intento literario busca el descubrimiento de voces jóvenes y la participación de poetas publicados, en una cita mensual protagonizada por la palabra. Luis Daniel Pino y Verónica Delgado lograron expresar, desde distintas voces, una intimidad común, en un acto presentado por Basilio Rodríguez Cañada. Tras el arranque del ciclo, queremos agradecer la respuesta y el entusiasmo de todos los asistentes. Hemos comprobado que aún Ariadna, igual que la poesía, permanece viva.

jueves, 19 de febrero de 2009


Ariadna (1898), de John William Waterhouse


El hilo de Ariadna

Cansado de recorrer el camino

de mi vida, repasando momentos

sutiles, imperecederos y tan míos,

tras seguir el curso del vano existir

de los recuerdos, para adentrarme

en los entresijos de las sensaciones,

desemboco en la placidez del encuentro

y de las despedidas. Porque, tras la pausa,

después de reponer ánimos y fuerzas,

nos espera el oscuro final de lo desconocido,

de lo que nos resta por vivir y morir.

Y hacia allí, hacia lo retador y sugerente,

hacia la salida, me dirijo.

Pronto espero encontrarte

en cualquier encrucijada,

perdido en cualquier camino,

a la sombra de un aljibe.


Basilio Rodríguez